Muchos y muchas lo tienen claro, en verano, su destino favorito son las playas nudistas. Los motivos son sencillos: Poder experimentar una armonía total con la naturaleza, decir adiós a las etiquetas, poder broncearse por igual en todas las partes del cuerpo, vivir una indescriptible experiencia sensitiva al sumergirse en el mar piel con agua… Y así podríamos seguir largo y tendido. Pero si aún no conoces esta sensación y tienes ganas de experimentarla, te invitamos a visitar la playa naturista de Cantarriján. En la que además parte de nuestro chiringuito en Almuñecar es un restaurante nudista. En este, los comensales pueden seguir viviendo una experiencia única repleta de sensaciones mientras disfrutan de nuestra comida mediterránea.

¿Qué saber antes de visitar una playa nudista?

Si es la primera vez que vas a visitar una playa nudista, quitá te interese conocer algunas normas no escritas de cómo comportarse en un lugar como este, y de otras tantas cosas que no hacer.

Un lugar libre de pervertidos

En las playas naturistas, los cuerpos desnudos se ven como lo más natural y normal del mundo. Por eso, quienes las visitan no se escandalizan del cuerpo ajeno ni se quedan mirándolo fijamente. Lo mismo que no es normal que nadie se quede frente a alguien mirándolo en mitad de la ciudad, en una playa nudista tampoco.

Por tanto, las playas naturistas no son lugar para pervertidos que busquen recrearse con el cuerpo desnudo de otras personas. Si lo son en cambio para quienes comparten la visión de que un cuerpo sin ropa es totalmente natural y que sus partes íntimas no dejan de ser una parte más de un todo.

Por tanto, nada de aprovechar para fotografiar cuerpos desnudos o utilizar prismáticos. Si visitas este tipo de playas mejor limítate a disfrutar del entorno y relajarte al sentir tu cuerpo en total sintonía con el mar y la orilla. Respeta este modo de vida y a todas las personas que acuden a estas playas en busca de tranquilidad, sin nadie que les moleste o les haga sentir incómodos.

No olvides la toalla

Aunque en la playa podamos estar completamente desnudos y optar o no por tumbarnos sobre una silla o esterilla. En los lugares públicos y comunes, como los bancos, o las sillas de un restaurante nudista, se deberá colocar una toalla sobre la superficie en la que nos sentemos. Básicamente se trata de una cuestión de higiene.

Si es la primera vez que visitas una playa nudista, tómate tu tiempo

Las primeras veces en playas nudistas podemos sentirnos un poco bruscos o fuera de lugar si nos desnudamos nada más entrar. Por eso, lo mejor es tomarse su tiempo y desnudarse poco a poco, conforme nos vayamos sintiendo más cómodos con nosotros mismos y con el entorno.

Y una vez te decidas a salir, no te olvides de la ropa, ya que ir desnudo en un lugar público no adecuado es motivo de penalización.

Cuida la playa como si fuese tu casa

Por norma general, las personas que frecuencian las playas naturistas buscan sentirse en contacto pleno con la naturaleza y disfrutar de ella con una conexión especial. Por tanto, si te animas a practicar nudismo no olvides, como en el resto de playas, cuidarlas, respetarlas y dejarlas igual de limpias que te las encontraste. O incluso más.

Acepta tu cuerpo tal y como es y disfruta de la experiencia

Las playas nudistas no son, como algunos pueden pensar, un lugar al que va la gente para pasear sus cuerpos esculturales de gimnasio. Más bien es un ambiente en el que todo el mundo se acepta como es y puede relajarse sin pensar en el qué opinarán los demás.

Por tanto, si no te sientes cómodo con tu cuerpo, esta puede ser una oportunidad para empezar a quererte como eres y descubrir que ningún cuerpo es más o menos perfecto. O bien un motivo por el que si te sientes más cómodo con ropa, optes mejor por ir a playas convencionales.