El pescado es uno de los platos estrella de la dieta mediterránea; la mejor dieta del mundo tal y como comentábamos en nuestra entrada anterior de este blog. No obstante, los valores nutricionales y los beneficios del pescado para la salud dependerán mucho del tipo, el estado y la forma de cocción utilizada en el plato. Por eso, en nuestro restaurante La Barraca en Almuñecar y chiringuito en la playa de Cantarriján apostamos por el pescado fresco, una fuente de nutrientes saludables.

El pescado fresco, gran aporte de proteínas

El pescado es una de las principales fuentes de proteínas de nuestra dieta. Ya que este animal contiene los aminoácidos esenciales en las proporciones más adecuadas para la salud. Además, si se compara con las carnes rojas o aquellas con una gran cantidad de grasa, la del pescado es insaturada y tiene grandes beneficios para el organismo.

El valor del Omega 3

La cantidad de grasas del pescado depende de varios factores como la especie del animal, la edad del pescado o la estación del año en la que se ha criado. Por ejemplo, en verano y a principios de otoño el pescado tiene una proporción de grasa mayor; también la edad va aumentando su porcentaje de grasa.

No obstante el tipo de grasa siempre es positiva para nuestra salud. Las proporciones en ácidos grasos poliinsaturados se encuentran entre el 40 y el 50% en los crustáceos, y entre el 30 y el 45% en los bivalvos.

Estos ácidos grasos poliinsaturados pertenecen al tipo omega 3, muy relacionado con la disminución de factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares.

Los minares del pescado

El pescado contiene una variedad de minerales muy importante y necesarios para el organismo. Por ejemplo, el potasio, tan fundamental para el correcto funcionamiento del sistema nervioso y muscular; el fósforo, componente esencial del sistema óseo; el sodio, que ayuda a mantener el equilibrio electrónico; el calcio, otro gran componente del sistema óseo; el hierro, imprescindible en el sistema sanguíneo; selenio, que porta fuerza al cabello y uñas; magnesio, necesario para la estabilidad de las cadenas de ADN y ARN para nuestro sistema nervioso, y necesario para el metabolismo del calcio; y el yodo, necesario en toda dieta saludable para prevenir el bocio.

Las vitaminas que contiene el pescado

El pescado fresco también es una gran fuente de vitaminas. Por ejemplo, la vitamina E, que tiene un muy buen efecto antioxidante. También la vitamina A, esencial para el cuidado de la piel y el pelo. O el completo de vitaminas B, con vitamina B12 y ácido fólico.

El pescado favorece el desarrollo intelectual

Como ya hemos dicho, el pescado es una de las principales fuentes de minerales como el zinc o el fósforo, y de vitamina A, B12 o de ácido fólico. Todos ellos nutrientes que intervienen en la concentración, la memoria y, el aprendizaje.

En este sentido, los pescados azules como las sardinas, el boquerón o la caballa son grandes aliados para activar nuestras capacidades cognitivas.

Facilidad para dirigir el pescado

Otro de los grandes beneficios del pescado es que está formado por proteínas poco fibrosas y poco colágeno si lo comparamos con la carne. Por su menor propoción de colágeno, el pescado es un alimento más tierno; lo que causa que los platos elaborados con pescado sean mucho más fáciles de digerir y de hacer la digestión.

Por esto, el pescado es un súper alimentos para personas con problemas estomacales o estómagos delicados.

El pescado ayuda en la pérdida de peso

Por si hasta ahora los beneficios del pescado fresco te parecían pocos, hay que recordar que el pescado contiene una proporción de grasa menor que la carne. Aunque como ya hemos comentado, esto dependerá del tipo de pescado, entre otras cosas.

Por ejemplo, los pescados blancos como el bacalao o la merluza tienen una proporción de grasa bastante menor que otras especies como el salmón, el atún o las sardinas. No obstante, la grasa del pescado es la mayoría de veces más saludable que la de la carne.